martes, enero 18, 2011

Cambios

Todos los cambios son buenos aunque muchas veces nos sacan de nuestra burbuja de comfort. Hay algunos cambios que nosotros mismos buscamos y otros que ni siquiera estaban invitados pero que se presentan de repente. En la actualidad se presentan dos oportunidades que marcarán mi vida.

La primera se refiere al proceso de adopción. Ya comencé las clases de certificación y han estado de verdad muy interesantes. Ahora mas que nunca estoy convencido que es lo que quiero hacer. El proceso requiere de mucha atención y energías, pero de alguna forma tendremos que superar los obstáculos.

El segundo se presentó la semana pasada. Antes de salir de vacaciones en Diciembre sabía que iba a cambiar de puesto y tomar una responsabilidad mayor. Sabía que iba a ser mucho trabajo pero me pude mentalizar durante mis vacaciones en México. Ya tenía planeado como me iba a organizar para poder seguir con el proceso de adopción, corriendo y estar con mi familia, pero la semana pasada cambió todo nuevamente. Mi jefe me llamó y me dijo: - Parece que siempre no vas a trabajar en el nuevo proyecto. Una de las cuentas importantes está teniendo problemas y necesitamos a alguien que arregle todo. Me preguntaron a quién consideraba como al indicado para dirigir a ese grupo y tu eres nuestra primera opción. Vas a tener a tu cargo 30 administradores y mas o menos 600 servidores. Lo único malo es que vas a tener que estar viajando-.

La oportunidad que se me presenta es única desde el punto de vista profesional. Sin embargo, llega en un momento en que todas mis energías están concentradas en el proceso de adopción.

Debo confesar que estoy confudido y no sé que hacer. Solo le pido a Dios que me ayude a tomar la mejor decisión por mi familia.

La Marmota

lunes, enero 10, 2011

Mi siguiente ultra

Este mes va a estar de locos. Comienzo un nuevo proyecto en mi trabajo y los siguientes fines de semana de Enero voy a estar tomando los cursos de certificación requiridos para el proceso de adopción. No sé aún como voy a poner continuar con mi entrenamiento para mi siguiente ultra maratón: Cowntown 50Km.

Durante mi viaje a México se perdió un viejo amigo: Mi reloj Garmin Forerunner 405. Estoy seguro que lo llevaba puesto y mi costumbre es meter mi cartera, mi cinturón y reloj en la bagpack antes de pasar por la seguridad del aeropuerto. Estoy seguro que así lo hice, pero como en esta ocasión llevaba cargando al gordo de Lucas, su mochila y mi laptop, ya no supe que pasó con mi reloj. Al llegar a México encontré todo menos mi reloj. Fué un misterio lo que sucedió y la verdad lo heché de menos durante mis entrenamientos allá y la carrera 10K. Me hubiera gustado usarlo.

Tenía la esperanza que lo hubiera confundido con mi reloj de natación. Ese también lo llevaba. Esperaba que el Garmin me estuviera esperando de regreso en casa, pero no. Se fué para nunca mas volver.

Pasaron varios días hasta que de plano lo di por perdido, esperaba que los Reyes Vagos se apiadaran de mí y me lo regresaran o que una noche el reloj tocara la puerta y me lo encontrara al abrir, todo mojado y mugroso pero con el orgullo de haber regresado. Ni uno ni el otro.

Una vez dada santa sepultura en ausencia me dediqué a buscar su reemplazo. Me enteré que Nike se había asociado con TomTom para sacar un reloj con gps compatible con Nike+, pero al verlo me pareció una versión China barata. Un tipo de reloj chafa con unos numerotes que parecen mentadas de madre. No me gusto ni interesó en lo mas mínimo. Así fué cuando me enteré que había una versión mas nueva del Garmin Forerunner, el 410. Decidí que el sábado no iba a ir a entrenar en protesta por no tener mi reloj.

El sábado me desperté y en caliente pensé: ¡Lo quiero Hoy! ¡Hoy! ¡Hoy!. Lo de caliente no tiene ninguna conotación. El problema fué encontrar el méndigo reloj. En todas las tiendas estaba agotado. Afortunadamente en REI quedaba uno solo y me fuí a comprarlo en chinga loca.

Me dije, ahora si voy a entrenar mañana pero, ¡Oh sorpresa!. Nieve. ¡Me lleva!. No es que le tuviera miedo a la nieve, de hecho he corrido en esas condiciones, lo que sucede es que toda la noche había llovido, al bajar la temperatura esa agua se convirtió en hielo como una gran pista de patinaje. ¡Sopas! No pude salir en todo el día. No quize arriesgarme a darme un sapotazo.

Hoy comencé mi entrenamiento formal rumbo a mi ultra maratón que es el 27 de febrero. Todavía está muy lejos y mi huesito de correr quiere competir en una carrera mas carcana. Estoy viendo. Estuve pensando correr el maratón de Austin otra vez, pero es el 20 de febrero, una semana antes del ultra.

También hay un medio maratón el 29 de enero, pero está en conflicto con mis clases.

¿Qué hacer, qué hacer....?

La Marmota

miércoles, enero 05, 2011

2010 : Año de claro-oscuros

El año que termina me deja con muchas satisfacciones. En lo profesional y económico me fué muy bien. Tengo un trabajo que me permite desarrollar y vivir tranquilo; que además me da tiempo para hacer mis locuras, entrenar y viajar para participar en mis carreras y visitar a la familia.

Por la parte de salud no tuvimos grandes contratiempos. Mi esposa tuvo un par de accidentes que afortunadamente no pasaron de un gran susto. Estamos sanos y eso es lo importante.

A principios de año estuve lesionado y aún así corrí varios maratones aunque no se lo aconsejo a nadie. Estos son mis números:

- Dos medios maratones, el primero fué en enero a -6 oC y el otro en pleno verano a 43 oC.
- Ocho maratones completos. Además, recorrí distancias mayores al maratón en tres semanas seguidas en carreras de entrenamiento para mi primer ultra.

Austin Marathon 2/14
Cowntown Marathon 2/27
Big-D Marathon 4/11
Maraton Internacional de la Ciudad de Mexico 9/12
Tyler Rose Marathon 10/10
New York City Marathon 11/5
Fort Worth Marathon 11/14
Dallas White Rock Marathon 12/05

- Mi primer ultramaratón: Esta carrera fué mentalmente la mas difícil porque además de la distancia, inició a media noche, con un número reducido de participantes, con escaso apoyo, en una ruta solitaria y oscura. Lo único que nos alumbraba era la luz de la lámpara que cada uno llevaba. Para complicarlo más, la carrera se desarrolló en pleno verano, con un calor y humedad del demonio. Estoy orgulloso de haberla terminado.

El Scorcho Cuatro 50K 7/25 (Ultra)

- Para finalizar con broche de oro el año corrí mi primera carrera de 10 km. Nunca había competido en esta distancia. La primera carrera que me inscribí fué un maratón completo. Esta carrera me gustó aunque sé que lo mío no es ser rápido y furioso, sino lento, largo pero cumplidor.

Durante el Maratón Internacional de la Ciudad de México conocí a un grupo de corredores Mexicanos que ahora sigo en twitter. Algunos de ellos he tenido la fortuna de conocerlos personalmente y hay otros a los cuales tengo el firme propósito de visitarlos este año. Todos ellos son gente muy valiosa y les agradezco mucho su amistad. Aunque soy una persona que disfruta de la soledad y en mis entrenamientos y carreras siempre voy solo, esto me ayudó a encontrar una nuevo sentido para hacer esto que disfruto: correr con causa.

Aunque soy muy malo motivando a otros a correr o ayudar, pero con que pueda motivar a una sola persona que ayude a alguien mas con eso me conformo.

Por otra parte viajé y me divertí. Conocí nuevos lugares y me reencontré con algunos a los cuales añoraba.

Pero no todo fue felicidad... En el 2010 cometí graves errores que afectaron a gente que amo. Las lágrimas y la tristeza que les hice pasar quizá nunca me las perdonaré. Ahi estarán en mi corazón enterradas como un cuchillo que no puede ser retirado porque me desangraría. Solo pido perdón a todas las personas que afecté por mis decisiones. Lo siento, de verdad.

Al final queda una esperanza: En el 2010 mi esposa y yo tomamos la decisión de comenzar un proceso de adopción. Eso va a cambiar nuestras vidas radicalmente. Estamos muy ilusionados y en espera de superar todos los obstáculos que se presentarán durante el proceso. En esto enfocaré la mayor parte de mis energías.

Seguiré trabajando, corriendo, nadando y disfrutando de mi familia, mis hijos-perros Lucas y Frida, y amigos. Nos seguiremos leyendo por aquí y espero poder abrazar a todos muy pronto. Los quiero.

Sergio Garrido

viernes, diciembre 10, 2010

Seamos sangrones

He decidido correr mi segundo ultramaratón y estos dias me he estado preguntado que causa iba a apoyar. Durante el maratón de la Ciudad de México apoyé a la asociación Con Ganas de Vivir que da apoyo a pacientes con cáncer pero sólamente dos personas creyeron en mi causa. Aún así, viviré eternamente agradecido.

El escaso apoyo, inclusive de mi familia, me desanimó mucho. Mucha gente a la que se le pide dinero desconfía inmediatemente el uso que se le puede dar. No los critico. Yo lo he hecho muchas veces.

Desde entonces he seguido pensando como podría ayudar sin que la gente tenga que desembolsar dinero. Algo que la gente tenga. Pensé en tiempo, una buena idea, motivar a que la gente donara 1 hora como voluntario por 1 km de mi ultramaratón, pero hace unos dias que fué el Dia Mundial de la lucha contra el SIDA se me ocurrió una buena idea. ¡Vamos a donar sangre!

Todo el mundo tiene sangre. Es algo que se puede renovar en unos pocos días y es muy necesaria para poder salvar vidas.

Todos alguna vez hemos tenido necesidad de pedir sangre para algún familiar o amigo, inclusive para uno mismo. ¿Cuántas veces en twitter hemos visto mensajes rogando que gente se presente de emergencia para dar sangre? ¿Recuerdan la desesperación al no encontrar gente? ¡Eso no debería de pasar! Todos podemos ayudar.

Amigos corredores, muchos de ustedes están terminando su temporada de maratones de este año. Llevamos una vida sana, cuidamos nuestra alimentación, el ejercicio hace que nuestro conteo de globulos rojos sea óptimo. ¿Por qué no ayudar? Ya no tenemos el pretexto que estamos en temporada de competencias.

A mis amigos no corredores: Ustedes también pueden hacerlo. Un simple exámen médico puede confirmar si son candidatos.

Uno no sabe que vueltas da la vida. Háganlo ahora ustedes. Alguna vez, Dios no lo quiera, podrían ser ustedes los que necesiten sangre o algún ser querido. Una donación puede salvar la vida de hasta 3 personas.

Aqui les va mi oferta: El 27 de febrero de 2011 voy a correr un ultramaratón, el Cowntown en Fort Worth, TX de 50 kms (31 millas). Les ofrezco correr 1 milla en su honor por una donación de sangre.

Queda oficialmente inagurado el Sangrotón. No se hagan que la virgen les habla. ¿Sabían que en un accidente automovilistico una gente puede llegar a necesitar hasta 100 unidades de sangre?. En esta lista pueden ver ejemplos de los requerimientos de sangre para varias condiciones médicas.

¿Qué es un simple piquete cuando sabes que puedes salvar la vida de al menos una persona? No se hagan roscas. Su recompensa, además de aparecer en mi salón de sangrones, será la satisfacción haber ayudado a alguien.

No es necesario que me envíen un certificado. Con enviarme un correo o tweet confirmando que ya donaron es suficiente para ser incluidos la lista de sangrones. No les indico a donde tienen que ir, la sangre es necesaria todo el tiempo y hay muchos lugares. A mi me toca en unos días poner el ejemplo.

Si, sean sangrones, pero por una buena causa. ¡Por favor!

Sergio Garrido

miércoles, diciembre 08, 2010

2010 Dallas White Rock Marathon

El último y nos vamos...

El día del maratón desperté a las 5 AM al escuchar mi despertador. Mi descanso fue interrumpido mientras tenía un sueño muy raro. No recuerdo exactamente de que trataba, únicamente una canción que no había escuchado desde hace muchos años y que no era una de mis favoritas.

No pude desprender de mi mente esa canción mientras me bañaba y vestía. Pensé subirla de último momento a mi playlist pero ya tenía mi tiempo contado.

Esa canción me ayudó a mantener mi mente ocupada y eliminar los nervios. Cosas extrañas pasan en mi mente.

Aquí fué cuando cometí posiblemente mi único error de la carrera y lo pagué caro. Antes de terminarme de vestir salí al jardín de mi casa para sentir el frío. Estabamos a 4 oC y decidí ponerme las mallas de compresión. Mi esposa me hace burla cada que las uso.



No hubo problemas para llegar al parque de la Feria de Texas. Sin embargo, estando ahí nos encontramos con el tráfico de siempre. Tuve que bajarme cerca de la puerta para que mi esposa fuera a estacionarse en lo que hacía una visita obligada a los porta-lets. El tiempo de espera fué como de 5 minutos. De ahí me fuí a mi corral.

Al ser la primera vez que la carrera comienza y termina en el parque de la Feria, el sistema de corrales cambió. Fué buena idea. Sin embargo, el posicionamiento fué extraño. La mayoría de corredores de medio maratón estaban hasta adelante. Me tocó pasar a muchos de ellos que iban caminando o a un paso muy lento, y aún así tenían letra de alfabeto menor. A mi me tocó la H.

Salida del White Rock Marathon

La salida se fué dosificando en oleadas de corredores. Yo salí 20 minutos después de los corredores elite, pero según me enteré los últimos corrales salieron casi una hora después. En total fuimos 22 mil corredores. La razón es que las puertas de salida del parque de la feria se convierten en embudo. Aún así, tener que esperar casi 1 hora para poder iniciar la carrera es mucho. El próximo año tienen que encontrar otro sistema. Tal vez dejar que los corredores lentos salgan 1 o 2 horas antes. Eso descongestionaría la salida para corredores que buscan romper sus marcas personales.

En esta ocasión mi esposa escuchó mis ruegos y por fin me compró una sudadera para desechar "mas o menos" de mi talla. Al menos ya no parecía tontin de Blanca Nieves.

Antes de mi salida con la compleañera

Cuando llegué a mi corral me encontré a mi esposa que estaba en el área de corredores. Como hubo varias oleadas de corredores entonces hubo varios inicios. A mi me toco salir en el cuarto grupo: Los que tenemos bonita letra.



Antes de salir del parque de la Feria me despedí de mi sudadera y comenzamos la aventura.

El nuevo recorrido me gusta mucho mas. Se conserva aproximadamente 80% del recorrido original.


Km 5 - Opera House en Dallas Performance Arts Center


Km 5 - Museo de Arte


Las estaciones de abastecimiento estuvieron bien espaciadas. Desgraciadamente en esta ocasión tuvieron menos voluntarios y en algunas mesas hubo poca coordinación. No se daban a basto para llenar los vasos, pero en la mayoría estuvieron bien.


Entrando a Highland Park

Fué en Highland Park en donde sucedió lo inesperado. Atrás de mi llegó el grupo con el pacer de 4:00 horas. Aunque sabía bien que este año no estuve entrenado para correr a esa velocidad algo dentro de mí me dijo que era la oportunidad. Era aproximadamente la milla 6 cuando comenzé a correr a ese paso.

Llegamos a la milla 9 en donde se separan las rutas de medio y maratón completo. En esta ocasión estuvo mejor señalizado.


Aqui se separan los corredores de las dos distancias


Seguí sin problemas a los pacer de 4:00 horas hasta que llegamos al White Rock Lake cerca de la milla 12.

El medio maratón lo corrí en 2:00:49 y tenía la posibilidad de romper mi marca personal.

Entrando al White Rock Lake

Pacers de 4:00 horas

Entrando al White Rock Lake comencé a sentir esa pequeña presión en la parte baja que indica que es necesario hacer una parada técnica. ¡Madres! Tenía que tirar las aguas.

Traté de concentrarme, contar del 1 al 500 millones. De repente en la milla 16 ví unos porta-lets vacíos. Mi cuerpo dijo, aquí detente wey. Yo lo obedecí. Hice una parada técnica y ví como se alejaba mi grupo. ¡Otra vez! ¡Madres, madres, madres!

Una vez superada la prueba comencé a correr al paso que tenía proyectado. Disfruté mucho correr por el lago. No lo sentí pesado. Salimos del lago en la milla 20.

Milla 20 - Saliendo del White Rock Lake

Fué en la milla 20 cuando ví a mi esposa por primera y única vez. Ella me dice que me vió en varios puntos pero yo pasé sin escuchar sus gritos. Aproveché para dejar algo de la ropa que me estorbaba a excepción de las mallas. Ni modo que me las quitara en plena calle. Para ese entonces estabamos a unos perfectos 10 oC. Asi que las mallas me estaban calentando de mas y sobre todo apretando las piernas.

Milla 20 - Preparándome para la parte final

En la milla 20 están las chicas de Hooters repartiendo las bebidas. Por desgracia un corredor se me atravesó en el camino y casi no salieron. ¡Madres!

Zona Hooters


Aqui comienza la parte mas pesada. Son dos colinas que vienen una tras otra conocidas como las Dolly Parton Hills, recordando las dimensiones de la cantante.



Aquí no se lo que pasó, yo quería grabar ambas colinas pero únicamente se grabaron 1:30 minutos. Al término de la primera colina hay hombres disfrazados de la cantante ofreciendo bebidas. No es una estación de abastecimiento oficial, pero ya es una tradición.

Aqui las piernas se me hincharon y las sentía de plomo. Se me hacía muy pesado moverlas. Las mallas hacía que me dolieran mas. Saliendo de las Dolly Parton Hills no hay respiro. Continúa una subida pronunciada hasta la milla 23 que comienza un descenso gradual por unos vecindarios de casas muy bonitas de regreso al parque de la feria.



Aqui mis observaciones:

Algunos de los expectadores y los Boy Scouts hicieron fogatas que aventaban el humo en la cara de los corredores. Afortunadamente fueron la excepción pero me dieron ganas de recordarles a su progenitora.

Tu-tu-tu-tu-tu

En algunas zonas, en especial en las zonas nuevas había un escaso numero de espectadores. Sin embargo, la nueva ruta está mucho mejor. Cruzamos por zonas muy bonitas de Dallas.

La policía de Dallas y sus cadetes mostraron profesionalismo y apoyo a la carrera.

Los organizadores tienen que trabajar con buscar una forma mejor de controlar la salida de corredores. Tener gente parada casi 1 hora para poder salir no es conveniente. Esto es entendible porque es la primera vez que el maratón se desarrolla en su nueva casa.

Las medallas de los años anteriores me gustaron mas. Tenían colores. En esta ocasión fué una medalla sin personalidad y de un solo color, gris.

Las camisetas que dan al terminar la carrera tienen nuevamente la leyenda "Finisher". Ese fué una de las quejas del año pasado y ahora lo arreglaron.

Esta carrera sigue siendo la mejor que se desarrolla en el metroplex, seguida del Cowtown. Es recomendable para alguien que corre su primer maratón.

Lo disfruté a pesar de haber tenido algo de problemas al final, pero por fin pude romper mi marca personal de este maratón. Espero poder acercarme a las 4 horas el próximo año. Necesito planear mejor mi preparación. Fué un año lento. Lo triste es que con esta carrera terminó mi temporada de maratones del 2010. Mi siguiente carrera: Ultramaratón Cowtown 50Km el 27 de Febrero del 2011. ¡Ahi nos vemos!

La Marmota



jueves, diciembre 02, 2010

Ultimo maratón del 2010

El domingo estaré corriendo mi maratón número 13. Este maratón fué el primero que corrí hace tres años. Lo he corrido desde entonces por eso le tengo un cariño especial. Este año el recorrido fué modificado. Ahora comienza y termina en el Parque de la Feria de Texas, pero aún conserva la vuelta por el lago White Rock. Este lugar es familiar para mi porque es ahi es en donde hago mis carreras largas de entrenamiento.

El año pasado por poco dejo de correr este maratón después de haber participado en el Maratón de Nueva York en noviembre. Por no descansar lo suficiente me lastimé y pasé un momento dificil. Estuve mas de un mes sin poder correr. Fuí a ver a varios médicos: mi médico familiar, el cual me mandó unas pastillas de esteroides que nada mas me hicieron subir de peso y no me ayudaron. Fuí con un ortopedista que me sacó unas radiografías y me mandó hacer una resonancia magnética de mi hueso para descartar estrellamiento de mi tibia, afortunadamente no fué así; también fuí con un quiropráctico y un terapista médico. Todos concluyeron con el mismo diagnóstico, no lo vas a poder correr. Al final me demostré que era capaz de hacerlo. No se lo recomiendo a nadie. Nunca. Fué estúpido, lo sé.

Corrí tres maratones lastimado de la banda iliotibial. Después de 17 millas me daba un terrible dolor que me hacía comenzar a caminar. Es un dolor horrible en la parte externa de la rodilla. Apretaba mis labios y comenzaba a cojear a la meta, 10 millas de tortura. Vi gente reírse se la forma en la que caminaba. A veces, tenía que parar unos momentos y me daban ganas de llorar del dolor. Hice mis peores tiempos, pero terminé esas carreras. Es mi único orgullo.

Pensaba que este año iba a llegar en una condición diferente. Tenía la intensión que sacarme la espina porque mis tiempos en este maratón nunca han sido lo que esperaba. Tengo una obsesión de romper mi marca personal aquí. Sé que es posible. Sin embargo, debido a la inesperada visita de la pinche gastroenteritis estoy ajustando mis expectativas.

La gastroenteritis puso un buen madrazo a mi puerquesito. Apenas me estoy recuperando, asi que considerando mi realidad, he decidido correr este maratón a un pasito tun-tun. Lento pero seguro.

Este maratón se lo dedico a mi amigo Dale. Deseando que se recupere pronto la enfermedad que le acaban de diagnosticar.

También le dedico a mi amiga Nori Solís, esperando que pronto encuentre consuelo por la perdida de Darwin.

Finalmente se lo dedico a mi esposa, que este día estará comenzando una nueva etapa de su vida. Su cumpleaños. Felicidades Karina!

Ya me ví!

La Marmota

martes, noviembre 30, 2010

Dos videos mas del maratón de New York 2010

Aqui se pueden ver dos videos nuevos del maratón de New York. Yo voy vestido con camiseta amarilla-fastidiame-la-retina y shorts negros. En el segundo de los videos se ve una bolsita roja saliendo de mi camiseta.

10K



Aqui todavía voy sonriente. Un poco adelante de la pacer (con unos globos verdes). Levantando las manos para la cámara y toda la cosa.

Milla 22




En este video estoy corriendo como pato, acababa de tener la contractura en mi pierna.

La Marmota

lunes, noviembre 29, 2010

Oh, oh, estoy en problemas

La semana pasada caí enfermo. Muy mal. Estaba emocionado porque iba a ser una semana con el megapuente de acción de gracias y el viernes tenía programado correr con @jdlrunner una carrera que él estaba organizando llamada FatAss Turkey Trot. Jeremy tenía programado correr 100 kms y yo al menos 20 millas, pero se me atravesó la cochina enfermedad.

Mi problema comenzó el martes. Acompañé a mi esposa a una revisión con el oculista. Al regresar a mi casa vi un restaurante en el que hace poco me había comido unas enchiladas de mole. Aunque era temprano y ya habíamos comido pensé que era buena idea cenar de una vez. Las enchiladas no me dieron muy buen aspecto pero de todas formas me las comí.

Al otro día salí temprano de trabajar y le propuse a mi esposa salir a cenar. Así lo hicimos. Estaba haciendo mucho frío y no tenía ganas de ir muy lejos. Había pensado ir al restaurante de comida Mexicana que mas me gusta, pero al final me dió flojera manejar y me acordé de un lugar en donde mi esposa había llevado de cenar una vez que llegamos tarde.

Era un restaurante Mexicano muy pequeño en un lugar olvidado por la mano de Dios. El lugar no me gustó pero ya habíamos llegado y pedí de comer: Unos sopes de pollo y unas flautas de pollo preparados magistralmente por alguien de la cocina a la que le gritaban "gurrumina".

Me comí los dos sopes sin problemas. Cuando me comí la primera flauta de pollo mi estómago se sintió inflado e hizo el clásico... grrrr grrrr. No era mucha comida, los sopes estaban muy chicos, no era para que me hubiera llenado tan pronto. Mi esposa me dijo que tal vez era porque había comido muy rápido.

El día jueves iba a desayunar pasta para prepararme para mi carrera larga del día siguiente. Llegamos al restaurante y todo cerrado. Era lógico, era día festivo. Lo único que se me ocurrió fue ir a un IHOP cercano a comerme unos hotcakes y así lo hice. Al terminar mi estomago hizo grr... grrrr... cabrón... grrrr... Protestó.

En la noche nos invitaron a cenar con una familia y me la pasé bien. Durante la cena casi no toqué la comida me sentía muy lleno y la panza había grrr... grrrr.... peligro... alerta... grrr...grrr..

Al llegar a mi casa de plano me declaré enfermo. Tremenda gastroenteritis que me tiró viernes, sábado y domingo. Estuve tomando muchos líquidos y tomando caldo de pollo.

Hoy, lunes, salí a correr y me sentí muy débil. Sigo deshidratado. Esto no termina aquí... El domingo corro un maratón. ¡Mi maratón número 13!. No soy supersticioso pero por si las dudas me lo voy a llevar muy tranquilo.

He corrido maratones lastimado (no se lo recomiendo a nadie), con molestias de garganta, pero esta vez es diferente. Me siento débil.

Todavía no sé si fueron las enchiladas de mole o las manos de la gurrumina. El chiste es que tengo una semana para verme, al menos llegar a la meta. ¡Ay wey!

La Marmota
por su boca muere

sábado, noviembre 27, 2010

Maratón de New York - Parte 3

La carrera

Esta vez si la hice de emoción. La última semana estuve muy ocupado y esperaba llegar al puente de acción de gracias para escribir mi blog, pero unas enchiladas de mole y unos sopes de pollo se atravesaron en mi camino y me pegó una tremenda gastroenteritis. Caí en cama por dos días. Por desgracia me perdí mi primer entrenamiento formal a campo traviesa, pero eso es otra historia.

Tan pronto avisaron que la segunda oleada de corredores debía acercarse a los corrales me despedí de mi mega sudadera y la manta. Todavía no llegaba a la entrada cuando por el sonido local avisaron que los corrales ya estaban cerrados. Me pregunté si había escuchado bien, pero no, las entradas estaban cerradas.

Pensé que me iba a tocar salir en la tercera oleada, veinte minutos después. Había una fila en uno de los accesos y decidí quedarme ahí. Al cabo de 5 minutos abrieron las puertas y dejaron entrar uno por uno mostrando el número de corredor para verificar que éramos de ahi.

Al entrar vi a uno de los pacer de 4:10. No había pensado correr a esa velocidad pero pensé que iba a ser útil tener a alguien que me moderada las primeras millas para no cometer el mismo error del año pasado. Nos tocó estar casi al final del corral.

Pacer 4:10 Wave 2

De pronto escuché el cañon de salva que daba inicio a la salida. Al subir al puente Verrazano volví a sentirme emocionado. ¡Ya estaba corriendo! La vista a la izquierda desde el puente es fantástica, se ve Manhattan al fondo. Afortunadamente no quemé mis energías en el puente y seguí al pacer sin problemas por todo Brooklyn y Queens.

Subiendo al puente Verrazano


Al bajar del puente Verrazano y pasar debajo del primer puente volví a ver la misma escena: Corredores regando el puente sin el menor problema. También ví algo que nunca me hubiera imaginado. Una mujer bajándose los shorts sin pudor y haciéndo lo mismo. Me quedé sin habla.

Cochinos

¿Para qué el espectaculo?

Pasar por Brooklyn es una experiencia muy divertida. Sobretodo por la cantidad de gente que se reúne a lo largo de la avenida principal, la cual es plana y muy larga. Es aquí donde quemé mis energías el año pasado corriendo muy por debajo de mi ritmo programado.

4th avenue

El medio maratón lo corrí sin ningún contratiempo. Fué en la milla 16, en el puente Queensboro que marca la salida de Queens y la primera entrada a Manhattan cuando tuve dos eventos valen la pena comentar.

El primero ha sido lo peor que me ha pasado en una carrera. La subida del puente Queenboro es muy pasada. Después de las 15 millas ya se comienza a sentir cansancio. Al comenzar el descenso del puente había una congestión de corredores, algunos que ya comenzaban a caminar. Todavía seguía al pacer, la cual pudo pasar por uno lado sin problemas. Enfrente de mi tenía a dos corredores que me estaban bloqueando. Les avisé que iba a pasar y la respuesta fué muy agresiva. Los dos voltearon y me dieron tremendo empujón que por poco me hace caer de boca. Aqui tenía dos opciones, pelearme y arriesgarme a no terminar la carrera y además me arrestaran por peleonero o seguirme y mentarles la madre. Aún no entiendo por qué reaccionaron así.

Subiendo al puente Queensboro



Subiendo al puente Queensboro


Afortunadamente a los pocos metros llegamos a la milla 16, casi a la salida del puente. Estaba grabando cuando de repente entre los gritos escuché dos voces conocidas. ¡Eran mi esposa y Karluka trepadas en el puente! Me dió mucho gusto verlas. No me lo había imaginado. Eso me puso nuevamente de buen humor y me inyectó energía.


Una grata sorpresa


La 1st ave en la primera entrada a Manhattan fué en donde en año pasado comencé a tener problemas. Desde aquí se ve mucha gente caminando. Son tres millas con una pendiente considerable. Poco antes de la milla 19 me quedé atorado en una mesa de abastecimiento y vi a mi pacer alejarse. ¡Por favor, no se paren enfrente de las mesas!

Milla 19 saliendo de Manhattan para entrar al Bronx


Milla 20 sobre el Bronx

Fué en la milla 21 cuando tuve una fuerte contractura. Caminé unos minutos en lo que pasaba el dolor y por fortuna una señora que estaba repartiendo plátanos me regaló uno. Eso me ayudó mucho.

En el Bronx pude correr, pero no muy rápido y sin darme cuenta ya habiamos entrado nuevamente a Manhattan y comencé a ver Central Park a mi derecha, la parte del recorrido más dificil, a partir de la milla 23. Tenía mucho miedo de este lugar porque el año pasado fue aquí en donde me lastimé. Pude concentarme y subí la pendiente sin problemas. Vi a mucha gente caminando como el año pasado. No quería ser uno de ellos este año.

Corriendo en Central Park

Seguí corriendo y a eso de la milla 25 volví a escuchar los gritos de mi esposa y Karluka. Me dió nuevamente gusto verlas porque me volvieron a inyectar energía pero no quize detenerme porque corría el riesgo de quedarme ahi sin poderme mover. Las piernas me dolían mucho.

40 km, ¡Falta poco!

La última milla se me hizo eterna. Se estaban acabando las energías y me acordé que tenía en mi bolsa una bandera de México. ¡Que buey! La hubiera sacado antes. Al sacarla volví a sentir una inyección de adrenalina y me daba gusto de escuchar los gritos de ¡Vamos México! de alguna gente.

El que ha corrido este maratón sabe que los últimos metros son brutales, son en una subida muy pronunciada. Antes de cruzar la meta me dí cuenta que iba a hacer menos tiempo que el año anterior, cuando estaba al 100% de mi capacidad. Me dió una emoción muy grande y debo de confesar que al terminar me dieron ganas de llorar de alegría, como la primera vez. Y así lo hice.

¡Unos cuantos metros!

Al recibir mi medalla me sentí muy orgulloso y agradecido con Dios, mi esposa, Karluka y todas aquellas personas que me dieron ánimo y apoyo. Gracias.

¡Lo logré!


La Marmota

viernes, noviembre 19, 2010

Maratón de New York - Parte 2

La preparación

Ese día me desperté temprano. Coincidía con el cambio al horario de invierno, así que tuve una hora mas para descansar. Habían avisado sobre un problema con el despertador del Iphone, así que puse tres alarmas mas la llamada del hotel. Sin embargo, desperté antes de la hora. No hubo necesidad de ninguno.

Me vestí y mi esposa y Karla me acompañaron al Staten Island Ferry.

Me dió tiempo de bajar a desayunar y yo pensé que todavía estaba algo oscuro, pero no, estaba ya todo iluminado y todos los corredores ya se habían ido. Me entró pánico. Hace tiempo soñé que precisamente en esta carrera se me hacía tarde y no llegaba. Afortunadamente no hubo problema para llegar al Ferry. Ahí me iba a despedir de mi equipo técnico pero una voluntaria nos dijo que también me podían acompañar hasta el otro lado. Así fue. Nos embarcamos juntos rumbo a Staten Island.

Fort Wadsworth es lugar de Staten Island en donde comienza la carrera. Hace frío durante el trayecto en el Ferry y ya llegando al área de inicio, así que se recomienda llevar ropa adicional para cubrirse. Yo no quería documentar nada así que le pedí a mi esposa que me comprara una sudadera que pudiera desechar. La ropa que se desecha es recogida por los organizadores para donarla a organizaciones de caridad. Mi duda sigue siendo, ¿por qué una sudadera para desechar no puede ser de mi talla y tiene que ser extra-extra-extra-extra-grande? ¿Qué diferencia puede haber?



Aparte de la sudadera me compró una manta. Eso estuvo muy bien. Me ayudó mucho para mantenerme caliente.


Algo que me llamó la atención fue que los ferries iban resguardados por botes de los Guardacostas. Eso no pasó el año pasado.



Al bajarse del Ferry hay autobuses que nos llevan a Fort Wadsworth. Aquí fue en donde ya me despedí de mi equipo técnico. Todo está muy sincronizado. La verdad es de admirarse la organización para transladar a 45 mil corredores en unas cuantas horas.


Al llegar a la zona de inicio ésta se divide en tres villas. El accesso es controlado por voluntarios y policias. Hay que pasar varios filtros y solo pueden entrar los corredores mostrando su número de corredor (bib). Hay tres colores de bibs: verde, azul y naranja. Las dos ocasiones que he corrido el maratón me ha tocado el bib verde.



El color del bib es importante porque indica el nivel por el cual se va a correr el puente Verrazano.



Los colores Azul y Anarajado corren por el nivel superior del puente y el Verde por el nivel de abajo. Mi sueño es correr alguna vez por el nivel superior. Seguiré tratando. Los corredores Elite salen por el corral Azul.

Correr el puente Verrazano es una experiencia orgásmica. A pesar que es muy pesado, la energía de todos los corredores, ver Manhattan al lado izquierdo desde el puente y estar todavía fresco hace que esa parte del trayecto se disfrute mucho.

Cuando llegué a la villa verde ya estaban llamando a la gente de la primera oleada a sus corrales. Me dió tiempo de desayunar, tomar, algunas fotografías del puente y en eso que veo pasar muy cerca de mi al grupo de los corredores Elite. Fué emocionante ver a todos incluyendo al poseedor del record del mundo, Haile Gebrselassie. Está delgadisimo. Al ver aquellas personas que corren un maraton en dos horas y fracción me sentí marranin, pero que demonios, ¡también recorrí la misma distancia!.


Llegó la hora de visitar los porta-lets antes que nos llamaran. Aqui viene uno de los momentos guacala. ¡No inventen! Estaban asquerosos, apestosos, cajetosos y todo lo que termine en osos. Mis compañeros corredores se encargaron de aromatizar el ambiente.

Este año hubo una falla, pusieron los porta-lets muy cerca de los camiones de UPS y se hacía una pelotera que no era necesaria. Los corredores pueden dejar su paquete en los camiones de UPS y este estará esperando a la llegada en Central Park. Yo no recomiendo documentar nada, es mucha la fila para obtener el paquete, pero este año no nos dejaron salir aquellos que no necesitabamos recoger el paquete, así que tuvimos que caminar media hora mas después de terminar. La organización de recoger y entregar los paquetes es segura y muy impresionante la logística.


Una vez terminado el oscuro pasaje del baño me fuí cerca de una de las pantallas gigantes que muestran lo que sucede en el área de salida. Ahi presentaron a los corredores elite.



Es una tradición que la Directora del maratón hace la pregunta: ¿Are you ready?, todos los corredores gritan y en eso suenan salvas de cañones para dar inicio a la carrera. Esta vez, quién sabe que pasó, no se coordinaron, el cañon sonó y la directora del evento puso esta cara de malos amigos.



Pude ver desde abajo a los primeros corredores subiendo el puente Verrazano.



Hasta el momento había estado muy calmado pero al ver esa escena me dieron ganas de gritar. Era mi turno, la siguiente oleada de corredores fué llamada a los corrales. Mi corazón se aceleró de emoción. Ahora me tocaba a mí, después de haber tenido una temporada muy lenta ésta era mi carrera y una nueva oportunidad para agradecer que estoy vivo.

Deposité mi sudadera extra-extra-extra-extra-grande y la manta en el área de donación y me fuí hacia mi corral (muuú), el de la vacas verdes.

Continuará...

La Marmota

miércoles, noviembre 17, 2010

Maratón de Nueva York - Parte 1

El viaje, la expo y la entrevista

En esta aventura nos acompaño Karluka, mi cuñada. Ella viajó de la Ciudad de México e hizo conexión en Dallas. La idea fué que su vuelo de conexión fuera el mismo en donde mi esposa y yo viajaríamos.

Como siempre había los nervios de que fuera a retrasarse su vuelo, que no pasara rápido migración y aduana, o que finalmente no encontrara la siguiente sala. Afortunadamente no hubo ningún problema y llegó a tiempo.

Mi esposa y yo teníamos asientos juntos y Karluka en la fila de atrás al lado de la ventana. Como yo siempre me duermo en el avión, no falla, ofrecí que Karluka tomara mi lugar para que se fuera platicando con su hermana. Grave error.

Cuando llegué a mi asiento me encontré que al lado mío tenía a dos señoras super-pollonas. Tipicas encopetadas, portando las joyas de la corona y super bañadas en perfume. ¡Odio los perfumes! Mejor bañense.

En el avión mantengo un bajo perfil. No me gustan que me molesten. Iban a pasar a repartir bebidas y la señora pollona me despierta para avisarme. ¡Me lleva! Pido un jugo de manzana y me vuelvo a acomodar. De reojo veo como las pollonas sacan de su bolsa una "anforitas" con algo que presumo era alcohol, porque repitieron varias veces la dosis y comenzaron risa y risa. ¡Me lleva!

Me vuelvo a dormir y siento que la pollona me vuelve a despertar para avisarme que me tenía que poner el cinturón de seguridad. ¿Qué no vé que ya lo traigo puesto?.

En eso ya no me pude dormir y me di cuenta que mi esposa y Karluka estaban en plena platica con un piloto fuera de servicio que iba en la misma fila y que estaba practicando su español. El condenado ya sabía hasta el momento media vida mía, en donde trabajo, a qué iba a New York. ¡Que chismositas!. En fin llegamos y el tormento terminó. El olor del perfume de las pollonas me duró varias horas. ¡Que pesadilla de señoras.! Me estuvieron vigilando todo el viaje.

El hotel en donde nos quedamos está a dos cuadras de la meta. Tuve oportunidad de visitar el lugar y comenzar a mentalizarme.

Meta del maratón de Nueva York 2010

El día siguiente era sábado y nos levantamos temprano. Nos fuimos directamente a la Expo a recoger mi paquete de corredor. No tuve ningún contratiempo. Estuvimos en la expo un buen rato cotorreando. Esta ocasión me di cuenta que solo Asics fué la única compañía que estaba autorizada para vender productos del maratón a diferencia del año pasado. Había otras compañias, pero sus productos no hacía referencia a la carrera. Como es clásico, todo carísimo y la mayoría de los diseños estaban feos.

Vista de la Expo


Bart Jasso


En la expo se podía grabar un pequeño video que luego sería transmitido en Times Square. He aqui nuestra super producción chafa.





La mecánica era que una vez que quisieramos que el video fuera mostrado en Times Square, teníamos que enviar un mensaje de texto. El video aparecía 3 minutos después. Eso esta bien, pero tal vez hubo muchos corredores extranjeros que no tuvieron oportunidad de enviar el mensaje de texto por no tener teléfono.

El video era mostrado aqui

Nuestra fama efímera no terminó ahí. Después de la expo nos fuimos a Times Square y comimos en el Olive Garden. No tenía ganas de probar nada a lo que no estuviera acostumbrado.

Al salir de comer sentí que pusieron un micrófono en mi cara. Eran los zonzos de Univisión. ¿Podemos hacerle unas preguntas? - No, pero a ella sí -, y pongo enfrente del micrófono a mi esposa. Y yo comienzo a filmar grabar toda la acción.



De ahí me fuí al hotel y las pollonas-in-the-making se fueron de compras. ¡Santo Dios!. Aproveché para ir al concierto del maratón y me divertí mucho. Los fuegos artificiales estuvieron mas o menos, me tapaba un árbol. De ahí me regresé al hotel.

Llegaron mi esposa y Karluka con mi encargo: Una pizza. Me la estaba cenando mientras estaba viendo la televisión y de repente comienza el noticiero y vi una cara y escena familiar.



Conozco esa cara y estuve presente en esa entrevista, pero... ¿Julia Alvarez?. ¿He vivido con la persona equivocada todo este tiempo? ¡En la madre! Eso me recuerda otra vez en donde mi esposa fué a una entrevista de su trabajo a una estación de radio. ¡En todo el momento el locutor le dijo un nombre equivocado! Como estaban tomando llamadas del público se me ocurrió llamar para hacer mis preguntas. ¡Que cotorreo ese día también! Será motivo de otro blog.

Entre risas nos fuimos a dormir esa noche. El día siguiente me esperaban las calles de New York.

Continuará...

La Marmota

martes, noviembre 16, 2010

2010 Fort Worth Marathon

Sé que había prometido escribir mis experiencias en el maratón de New York, pero estos dos dias fueron muy pesados en mi trabajo. Además mi esposa no me ha terminado de pasar las fotografías que ella tomó con su camara, así que no he podido seleccionar las mejores fotos para mi blog. Espero poder copiarlas el día de hoy.

El jueves pasado decidí inscribirme al maratón de Fort Worth. No lo había hecho antes porque no sabía como iba a terminar después de New York. Estaba temeroso a lastimarme como el año pasado que por buey comencé a correr dos días después y me lesioné la banda iliotibial (ITB). Esto me mantuvo varios meses y tres maratones corriendo con dolor. No le recomiendo a nadie que lo intente.

El día comenzó perfecto. Excelente clima para correr un maratón, alrededor de los 6 oC. Llegamos al lugar de la carrera sin problemas. Fuí a recoger mi número y chip. Faltaba menos de media hora para la hora de salida. Pasé al baño y ahi comenzó mi desgracia...

La carrera comienza y termina al lado de un campo de baseball. El estadio estaba abierto para los corredores, así como los baños. Sin pasar mucho a detalles, ya todo mundo sabe lo que sucede en un baño, entre a una casilla del baño de hombres. Al tratar de salir, crack... que me quedo con todo y manija. ¡Me lleva, solo esto me pasa a mí!. En el intento me corté la mano. ¡Vale queso!. Como estaba haciendo mucho ruido tratando de abrir la puertecilla y ya tenía público tuve que deslizarme por la parte de abajo. Pecho a tierra. ¡Que oso!.

Al salir estaba a punto de iniciar la carrera. Faltaban 5 minutos. Ahi me encontré a Jeremy y Suann. Jeremy es un corredor de ultras que acabo de conocer. Me contó que es la segunda vez que corría un maratón porque el suele correr mas de 50 millas. Lo conocí la vez que participé en el maratón de Tyler, uno de los maratones mas dificiles que he corrido. El lo terminó en menos de 3.5 horas y el fin de semana siguiente corrió un ultra de 100 millas. Nuestra primera carrera fue precisamente Dallas White Rock marathon de 2008. El corrió el medio maratón, y yo el completo.

Jeremy se ofreció a servir de pacer de 4:00 a Suann. Yo les pregunté si podía seguirlos al menos medio maratón. Después de haber corrido NY una semana anterior era muy ambicioso no solo romper mi mejor tiempo de la temporada (4:21), sino mi actual récord personal (4:03) y aún mas bajar de las 4:00 horas. Me habían contado que era posible porque FWM es muy plano así que me dije ¿por qué no?.

Comenzó la carrera llegamos a la milla 1 y encontramos la primera estación de abastecimiento. Luego otra en la milla 2. Suann comentó que el año pasado habían tenido mesas con líquidos cada milla. Pensé que iba a ser un maratón fabuloso. Ya ni en NY están tan seguidas.

Llegamos a la milla 3, nada... 4, menos... 5, hay algo raro, 6, 7, 8, ¡ah chinga!, ¿qué está sucediendo?. Ya estabamos preocupados y le mandé un mensaje a mi esposa para que fuera a una tienda y comprara todos los gatorades que se encontrara. Fue hasta la milla 12 cuando estaba una camioneta repartiendo botellas de agua. Unos metros adelante una mesa de abastecimiento.

Llegamos a la distancia de medio maratón y ahi pude tomar un poco de gatorade. Estaba deshidratado y comenzaba a tener dolor de caballo. Como pude alcancé a Jeremy y Suann justo en la milla 14. Todavía traté de recuperme y en la milla 16.69 estaba mi esposa repartiendo gatorades que había comprado. Tomé un trago y sentí un dolor en mi estómago muy intenso. Vi como se alejaban Jeremy y Suann.

Todavía traté de hacer un esfuerzo por alcanzarlos, pero me fué imposible. Estaba totalmente deshidratado y enojado por lo que había pasado.

En el camino de regreso vi algunos puestos improvisados con gente repartiendo agua y en algunos pocos gatorade.

Como pude llegue a la meta con un mal sabor de boca. Para acabarla me dan mi medalla y le noté algo raro. Estaba chueca. Vi las de los demás y estaban igual. Tardé en darme cuenta, porque me dijo mi esposa que se trataba de una hebilla de cinturón. ¡Cáspita!, por no decir, que no ma...

Además de los premios a los ganadores se iban a rifar otros, inclusive $1000 dolares, así como otros premios no especificados para cada tipo de carrera: Medio maratón, 20 millas y maratón. Mi número de corredor fue el 78. Para mi piñata mala suerte el número 77 fue premiado tanto en el medio maratón y maratón completo, dos veces. ¡Eso es estar salado!

Aún así al final me divertí y fué otro logro. Lo bueno fue la comida. Es digno de comentarlo. Esas fajitas de pollo estuvieron deliciosas. Hubo también hotdogs y pasta. Además de Naranjas, platanos, donas, etc.

Mi esposa ya me esperaba con el ya tradicional y necesario chocolate caliente.

Ultra runner Jeremy Day


¿Lo correría otra vez? Si, abuelita de batman, ¿por qué no?

La Marmota