martes, octubre 30, 2012

2012 Berlin Marathon - Parte 3 (La Carrera)


El domingo por la mañana me desperté muy temprano. No tuve problema alguno para organizarme. El hotel en el que nos quedabamos estaba a una cuadra de la estación del metro. Estaba muy emocionado porque parecía que iba a hacer un buen clima para correr.


Debo confesar que tenía una preocupación. En el instructivo del maratón decía que el número debía estar pegado enfrente de la camiseta. En cualquier otro lugar era motivo para descalificación. Me lo tomé muy en serio y lo cubría con mi bolsa.


No hice mucho tiempo para llegar a la Puerta de Brandenburgo. Ahi me tomé algunas fotografías y me despedí de mi esposa.


La entrada de los corredores está en un parque conocido como Tiergarten. Lo primero que se encuentra es la zona en la que los corredores se reunen con los familiares. Los letreros están marcados de acuerdo a las letras del alfabeto.


Mas adelante hay una zona donde hay un filtro en el que solo pueden pasar los corredores enseñando su número. Hasta ahi todo iba bien. Me encontré una fila corta para los baños y dije - ¡De aquí soy! -.

Me di cuenta que estaban repartiendo una especie de chalecos de plástico color azul para el frío y agarré uno.



Llevaba una bolsa con cosas que necesitaría después de la carrera. Ahi comenzó el único problema. Traté de seguir los señalamientos con el número de corredor. Llegué al lugar y al tratar de entregar mi bolsa me dijeron - No tienes la F en tu bib, no eres mujer. Este es solo para mujeres -. Y pensé - Obvio no. Si quiere le enseño y a las pruebas me remito. - Y le pregunté en donde me tocaba dejar mi bolsa. Había que regresar e ir en contra corriente para llegar en dirección a otra de las entradas.

Ahi te encargo unas señales mas decentes


Una vez entregada mi bolsa me fui hacia la zona de corrales. Había que pasar por medio de una zona arbolada. A pesar de los anuncios pidiendo respeto me tocó ver hombres y muchas mujeres que sin ningún recato ni pena se bajaban los shorts y procedían hacer lo que al menos yo prefiero hacer en privado. ¡Orale!. Ya no quise investigar y me fuí a mi corral.


No tuve problemas para entrar a mi corral. Ahi vuelven a revisar el número. El corral estaba prácticamente vacío cuando llegué.

La salida comienza en una avenida llamada "Strasse des 17, Juni". Tiene dos sentidos y en medio un camellón. Los corredores nos ubicamos en ambos lados de la avenida. Me senté en el camellón mientras comenzaba la carrera.


A los lados de corral hay voluntarios ofreciendo vasos con agua. Nada mas. Ni un platanito.


Me senté a ver los corredores que iban llegando mientras tomaba unas fotografías.


Los pacers llevan unos globos anarajados.


En la salida me pareció ver al Payaso Platanito preparándose para correr el maratón. Pensé - ¡Ah chinga! ¿Será? - pero luego me di cuenta que no era él. Solo pude tomarle una fotografía a sus tenis.


Estaba esperando escuchar el himno Alemán pero no fué así. En el sonido local comenzaron a presentar a los Elites. En su lugar pusieron lo que yo pienso era la versión alemana del Payaso de Rodeo porque todos se alocaron con las palmas.



Sin mayores preambulos comenzó el maratón. Así, sin decir agua va y el cielo se llenó de globos azules. Se vió muy padre.




Comenzamos a avanzar poco a poco a la linea de salida. Todos ordenados y sin empujarse. Este fue mi inicio del maratón.



Comencé a correr pero había muy poco espacio para avanzar.


Ya se me hizo costumbre que cuando comienza un maratón siempre se me ocurre que es necesario pasar nuevamente al baño. ¡Madres!. Estaba pensando a donde encontraría la próxima oportunidad para hacer una parada técnica cuando de repente escuché a @arebi que pasaba.


Berlin es un maratón sumamente plano. Mucho mas que el de Chicago.


Aqui hay una comparación de la altimetría de los tres Majors que he corrido.


A pesar de ser un maratón muy plano en casi toda la ruta hay mucha gente y es dificil pasar a otros corredores en algunas partes.


Las primeros 25 kilómetros los llevé sin ningún problema. Los puestos de abastecimiento estaban bien organizados.


En algunos puestos de abastecimiento tenían unicamente agua, pero había otros con Powerade, agua y té.


También hubo unas mesas con plátanos y manzanas. De aquí no tengo la mas mínima queja. Excelente organización.





Después del kilómetro 25km me sucedió algo que nunca había sentido. Hace tiempo dejé de usar mi sensor del ritmo cardiaco. Principalmente porque no lo encuentro y no he querido comprar otro. La verdad es que no lo he necesitado porque he podido reconocer mis latidos y respiración mientras voy corriendo.



Durante el maratón no estaba corriendo a un ritmo muy rápido y aún no me sentía fatigado. Estoy seguro que estaba bien hidratado. En eso estaba cuando de repente ¡Bum! ¡Bum! Sentí dos latidos del corazón muy fuertes y después un acelerón de corazón y una presión en el pecho. Sentí muy cabrón. Me asusté y comencé a caminar. Todo pasó muy rápido.


No me sentía mas cansado de lo normal a esta altura de un maratón. Mi gran fortuna fue que llegué muy pronto una mesa de abastecimiento. Me tomé unas Saltcaps por si fuera una baja en el potasio aunque no lo creo porque también había estado comiendo platanos y manzanas.

Aclaro que no fue por esto que se me aceleró el corazón

Afortunadamente en unos minutos pasó la sensación pero me dió miedo volver a correr a un ritmo moderado y decidí irme mucho mas despacio con tal de terminar la carrera.

Poco a poco comencé a agarrar mi ritmo cuando de repente escuché que alguien gritaba mi nombre. ¡Era mi esposa! Me había visto pero como pasé corriendo y no la ví, tuvo que alcanzarme. Me dió gusto verla y le platiqué lo que me había pasado. Me comí una dona y me tomé una coca-cola. ¡Me dieron el levantón que necesitaba!


Continuará...

La Marmota



jueves, octubre 25, 2012

2012 Maratón de Berlin - Parte 2



El sabado nos despertamos muy temprano porque nos tuvimos que cambiar del departamento a un hotel. No pude participar en la carrera corta en donde entraron al Estado Olímpico por esa razón.  Antes dejar el departamento fuimos a la salida en donde ya estaban armando todo lo necesario para la carrera.


Después registrarnos en el hotel nos fuimos a Potsdamer Platz, en donde está la marca del km 38. Ahi comimos en un restaurant de comida italiana.


No había investigado con tiempo en donde comer pasta, así que saqué mi teléfono y busqué restaurantes italianos en el área. Encontré uno que se llamaba Vapiano. La fila estaba muy larga, era lógico, estaba lleno de corredores comiendo pasta.



Después de comer nos regresamos a la puerta de Brandenburgo a ver el mini maratón de niños.




Me dió gusto ver a tantos niños iniciandose en este deporte y después de la carrera caminando orgullosos con su medalla.


Al terminar la carrera de los niños comenzó el maratón en patines. Algo nuevo para mi y me gustó.


Mientras veía a los patinadores pasar a toda velocidad, estaba tratando de tomar unas buenas fotografias, cuando por la emoción, ¡Madres!. ¡Que se me caen los lentes del otro lado de la cerca!. Corría el riesgo que los patinadores pasaran sobre ellos. Como pude me estiré y los "pesqué" con la correa de mi cámara. En eso estaba cuando del otro lado de la plaza vi el grupo de Lilia Figueroa y a mi amiga Nori que estaban reuniéndose para la fotografía que se tomarían a los Mexicanos que correríamos el maratón y sus familias.


La gente de la embajada no llegaba con las camisetas ni el fotografo así que nos tomamos la fotografía sin ellos.



El ambiente estuvo padre. Por fin, pude conocer muchos de los corredores que nos leemos en twitter. Desgraciadamente la lluvia llegó y ahuyentó a la mayoría de los corredores.


Nosotros nos quedamos platicando con @areabi. @matthiolina y Juanita (sin twitter) porque nos avisaron que la gente de la embajada siempre si llegaría.

Después de un rato llegaron por fin con las camisetas, bastantes chafas por cierto, y las comenzaron a repartir. Un individuo, que tuvo la osadía de estornudarme en la cara, decidió que las camisetas serían únicamente para los corredores. Yo la verdad ni me interesaba la camiseta, pero solamente porque en verdad se portó muy pedante les reclamé porque mi esposa quería una. No fué la camiseta, fue la actitud.


Hubieron varias cosas que me dieron mucha risa, la persona que se veía era la organizadora llevaba una fotógrafa y preguntó quién de nosotros pensaba hacer menos de 2:30 horas para que se pusiera de acuerdo con la fotógrafa para hacerle una sesión especial de fotos. Todos nos volteamos a ver y reímos.

También se ofrecieron a enviarnos copias de las fotografías que tomarían durante la carrera. Para ellos necesitaban nuestros correos electrónicos. Se imaginarán que para hacer la lista llevaba una tableta electrónica, una libreta o ya de perdida una hoja... ¡No!. La encargada arrancó las dos tapas de las cajas de cartón en donde llevaba la camiseta y exclamó en tono firme - ¡A ver, aquí váyanse anotando!. Mi amiga @matthiolina le ofreció una libreta que ella llevaba, pero la organizadora no aceptó. ¿No me creen? A las pruebas me remito. Solo en Alemania...



A lo mejor es dispositivo mimetizador y capturador de correos electrónicos de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México. Muajá.

Otra cosa que se me hizo ridículo fue que llevaron unos reporteros para cubrir la nota y pidieron que alguien hablara con ellos pero con el ligero detalle que sería en inglés. La última vez que revisé el idioma oficial de México es el español. ¡Chale!

Una vez superados los conflictos internacionales y habiendo firmado un pacto de tregua procedimos a tomarnos la foto "oficial". Obviamente ya eramos muchos menos.


Terminando la ceremonia oficial de la fotografía de los Mexicanos en Berlín nos fuimos a cenar @areabi, @matthiolina, Juanita, amigo de ellas, mi esposa y yo. Me la pasé muy bien platicando. Este sería el primer maratón para @matthiolina. Después de cenar nos despedimos deseándonos mucho éxito en la carrera.

Continuará...

La Marmota





martes, octubre 23, 2012

2012 Maratón de Berlin - Parte 1


Terminé mi maratón #31, el primero en Europa, aunque esta vez me costó mucho trabajo y un buen susto. Durante mi visita a la Ciudad de México estuve trabajando casi todo el tiempo. Estaba tan ocupado que no me dió tiempo de visitar muchos lugares ni saludar a todas las personas que quería visitar. Mucho menos pude entrenar. Fueron casi 3 semanas en las que estuve prácticamente sin actividad y comiendo mucho.

Para acabarla de fastidiar, al regresar del viaje me enfermé del estomago. Estuve varios dias en cama, deshidratado y con diarrea. Sabía que mi preparación para el maratón de Berlín no era la óptima.

Llegamos a Berlin el jueves en la mañana. No nos dormimos durante el día para poder dormir completa la noche. Los primeros tres dias nos hospedasmos en unos departamentos que estaban como a 1 KM de la salida del maratón caminando.

Ese mismo jueves nos fuimos a la expo a recoger mi número. La expo del Maratón de Berlin la organizan en un pequeño aeropuerto de Berlin. Al llegar me dio mucho gusto ver a Alelhi y su amiga Juanita que iban saliendo de la expo. La reconocí de inmediato y nos saludamos.


Para ser sinceros la expo no me impresionó mucho. No hubo nada que me interesara comprar. Los precios comparados con los de Estados Unido eran mayores. Para entrar a la expo era necesario llevar copia de la inscripción en donde había unos boletos para el corredor y un acompañante. Cualquier otra persona tenía que pagar 2 euros por la entrada. ¿En una expo?. ¡Ni la de New York!. Lo mas fácil era imprimir la inscripción varias veces.


Recoger el número fue un proceso rápido. Sin colas ni esperas. No se si sería por el dia y hora que llegamos. Yo esperaba que me pidieran una identificación como en New York o Chicago y llevaba mi pasaporte para recoger el número pero no me lo pidieron. Bastó complemente con la impresión de mi inscripción.



Mi hermano me había encargado una camiseta del maratón y saliendo de recoger mi número me formé en un stand con los productos oficiales.


Hice mas de media hora en la maldita fila porque adelante de mí había una pareja que hablaba español que se portaron de lo mas antipaticos con las personas que vendían que de plano desesperaron a la pobre vendedora. Pedían una talla de camiseta, la regresaban, pedían otra cosa y la volvian a regresar.


 Lo que mas me dio coraje que que cuando por fin pagué y salí de esa área vi que atrás del stand estaban los mismos articulos y las cajas sin fila. ¡Me recargo en la pared!.

Antes del viaje me enteré que de la embajada de México iban a poner un stand en donde darían un kit para los Mexicanos corriendo y sus familias. El kit incluía una camiseta con la que al día siguiente supuestamente nos tomarían una fotografía el sábado enfrente de la Puerta de Brandenburgo.


Cuando por fin encontramos el stand nos llevamos dos sorpresas: No estaban los famosos kits ni las camisetas y las personas que estaban atendiendo a la gente, promoviendo el país ni siquiera eran Méxicanos. No pidieron nuestros datos y se comprometieron a llevanos los kits a nuestro hotel. Al menos con nosotros no lo hicieron.


Ese dia ya no hicimos gran cosa. Ya era tarde y nos regresamos al departamento para dormir y descansar.


El dia siguiente estuvimos paseando aunque yo estaba cuidando no caminar mucho. Subimos al Reichstag. Estabamos haciendo fila para registrarnos y poder entrar por la tarde. Por fortuna un grupo les canceló y nos dijeron si queríamos entrar de inmediato y así lo hicimos. Ese lugar es muy
 importante porque además de ser la sede de los diputados, fue el edificio que fue incendiado y a raíz de eso Hitler tomó como pretexto para tomar el control absoluto de todos los poderes y comenzar la persecución de los adversarios políticos, en especial de los Socialistas.


En la parte superior hay una cúpula de vidrio desde la cual se pueden ver los diputados trabajando como un recordatorio que la gente los está observando.


Ese día hice muchas mas cosas que las que debía. Anduve paseando de un lado a otro en lugar de descansar las piernas.



En la noche se nos ocurrió ir a ver un musical que trataba de Vampiros. Totalmente en Alemán pero aún así le entendí a la historia. Ver musicales es uno de mis gustos y pasatiempos. He tenido la oportunidad de ver varios y para ser cierto este me gustó mas o menos. ¿Les suena esta canción conocida?.



Esa noche regresamos dormir muy tarde y solo nos aceptaron vender comida para llevar en un restaurant que estaba cerca de los departamentos. Terminé muy cansado pero contento.

Continuará...

La Marmota