miércoles, octubre 17, 2012

2012 Maratón Internacional de la Ciudad de México - Parte 2


En la noche anterior maratón mi cuñada me comentó que tenía un amigo que iba a correr su primer maratón y que quería que lo acompañara. ¡Ay wey!. No lo había planeado así porque sé que en la Ciudad de México debo llevarmela muy tranquila por la altura. No sabía que tan rápido era su amigo ni el tiempo en el que llevaba planeado terminar. De cualquier forma acepté aunque sabía que era una gran responsabilidad.

Me desperté a las 5 AM después de haber dormitado menos de 3 horas al haber escuchado los ladridos y guitarrazos de Kalimba durante la madrugada. Tengo una rutina para preparame antes de una carrera pero por la desvelada hice las cosas en desorden y al final lo pagué.

Después de bañarme lo primero que hago antes de vestirme es ponerme unos curistas (Band-Aids) en los pezones para eso de las dolorosas rozaduras. Después de esto me pongo vaselina en las "zonas críticas" y me visto. Esta vez lo hice al revés. Me puse la vaselina y luego con las manos engrasadas toqué los curitas y me los pegué. ¡Madres! ¡Madres! ¡Madres!

Salimos a las 6 AM porque ya nos estaba esperando Eduardo, el amigo de mi cuñada. Yo salí con una bolsa de basura y con una buff porque pensé que estaba haciendo mucho frio, pero era al contrario. Sentí algo de calor y me las quité.


Después de pasar al baño nos pudimos colar en el corral de adelante. Me gusta ver la salida de las mujeres.


 Algo que me gustó en esta ocasión es que por fin se entonó el Himno Nacional antes de la salida de las mujeres. A diferencia del año pasado ahora no hubieron empujones cuando avanzamos a la salida. A los Elites los separaron y los pusieron adelante de la pantalla.


En realidad no hubo una selección precisa para decidir quiénes eran elite y los demás. Lo que me pude dar cuenta es que dejaron pasar a los que estaban justo enfrente y nos volvieron a dividir con un cordón. Lo que quedaron adelante del cordón se fueron al área de elites.


Mientras eso sucedía mi esposa y cuñada habían podido colarse al area de periodistas, tomaron algunas fotografías y les dijeron que con la pena pero tenían que circular. Les hubiera dado una acreditación como enviadas de "La weba de la Marmota" que es un blog internacionamente desprestigiado.

Se regresaron a la habitación para tomar fotos desde la altura y me cuentan que hubo algo chistoso que pasó cuando salió el grupo de las mujeres. Resulta que del lado de la catedral pusieron un globo en forma de arco para que los corredores pasaran por debajo. Era una propaganda de la compañía Telefónica. Adelante del contingente venía un Turibus de dos pisos con periodistas e invitados especiales.


A nadie se le ocurrió que el turibus era mas alto que el arco y el autobus se quedó atorado. Los que iban arriba tuvieron que tirarse al piso del camión para que el globo no los golpeara o tirara.


Estoy seguro que se pudieron tomar fotografias muy bonitas desde el balcón al inicio de la carrera pero dos cosas lo evitaron. La primera es que los fuegos artificiales inundaron todo el lugar de humo. ¿Para los corredores?  La segunda es que mi esposa aún no le agarra a la configuración de la cámara. En fin, para otra vez será.



Cuando pasé junto a los fuegos artificiales sentí que estaban muy cerca. No los debería poner tan pegados a la ruta de los corredores.


Al salir de zócalo escuché que me gritaban, era mi amiga de Guatemala, Ceci, que ya estaba preparándose para correr el medio maratón. Iba tan emocionado que no se me ocurrió voltear al balcón en donde estaba mi esposa y cuñada viéndonos.


Eduardo y yo comenzamos corriendo mas rápido de lo que teníamos planeado. Según tenía contemplado, ibamos a ver a mi porra en varios puntos. Por enésima vez me volví a confiar y no llevé suficientes GUs para no estar cargando. Al entrar por primera vez a Reforma esperaba verlas pero no fué así. Eduardo tuvo la oportunidad de ver a su familia que estaban en la salida del medio maratón. Su hijo iba a correr esa carrera.

Al salir de esa área vi una camiseta conocida. ¡Era mi amiga @Cexi14!. Tenía puesta la camiseta que le había diseñado. De pasada nos saludamos. Ella tambien estaba prepándose para comenzar el medio maratón.


La ruta del maratón y este año fue la misma aunque por alguna razón sentí que hubo cambios en el área de Chapultepec, pero no fue así. Esto me confundió en un principio porque recordé la ruta del 2010 en la que entramos a Chapultepec a un costado del auditorio Nacional.




Al salir de Polanco y entrar de nuevo a Reforma ví por primera vez a mi esposa y cuñada. Mucho tiempo después al que había planeado. Sentía algo de calor y sudaba mucho aunque todavía me sentía bien.



Cuando nos despedimos mi esposa me dijo que nos iba a volver a ver a salir sobre reforma. Me confié y no le pedí que me diera un GU. ¡Grave error!

Al salir de Chapultepec pasamos por debajo de un paso a desnivel muy largo. Esta es una de las partes que mas me gustan del maratón. Lo unico es que pasamos por debajo de Reforma. Mi esposa estaba arriba del puente. ¿Y mi GU?




Entramos a la zona de la Condesa ahi comencé a sentir una molestia en el área de los pezones. En esta foto se puede ver que ya iba con los desgraciados pezones sangrantes. ¡Madres! ¡Madres! ¡Madres!


 Resulta que los malditos curitas (Band Aids) se despegaron por haberlos puesto con las manos engrasadas de vaselina. No sé si les ha pasado pero una rozadura así duele mucho. Tuve que concentrarme para comenzar la parte mas difícil de todo el recorrido: Subir Revolución.

Avenida Revolución no es una pendiente pronunciada pero si muy larga. Me costó mucho trabajo llegar a Mixcoac aunque sabía que era muy seguro ver a mi esposa y cuñada por ese rumbo. En caso que no fuera así, mi familia me estaría esperando enfrente del Charco de las Ranas.


Así fue, mi esposa y cuñada estaban esperándonos en Mixcoac, fue un alivio. Las saludamos rápido y me avisaron que de plano ya se iban a regresar al Centro. Es imposible seguir a un corredor a partir de ahi porque no hay transporte sobre Insurgentes. Llegar al metro Insurgentes implica varios transbordos a otras lineas.



Un poco mas adelante me encontré a mi familia. Estaba mi papá, mi tía, varios de mis hermanos y mi sobrina. Los saludé rápido. Me dió mucho gusto. Iba tan emocionado y cansado que no tomé ninguna fotografía. También estaban dos tios de mi esposa que viven por ahí y se tomaron la cortesía de salir a apoyarme. Me dio mucho gusto.

Seguimos por Insurgentes y el dolor en los pezones se incrementó. Me desconcentraba totalmente. No era posible pegar otro curita (Band-Aid) porque iba todo sudoroso.

Pasando el WTC no pude mas y entré a un Oxxo o 7-Eleven para ver si tenía curitas. No encontré. Eduardo me esperaba metros adelante. El iba muy bien. Me compré una Cocacola. La altura me estaba pegando también.

Le dije a Eduardo que se adelantara porque iba a buen paso y no quería seguir deteniendolo. Me dio gusto verlo como se iba alejando rumbo a completar su primer maratón.

Comencé a caminar pero metros adelante escuché una voz conocida que me dijo "Ahi viene la Barredora". ¡Era Luz!. Estaba corriendo mas de 100 kms para apoyar a la Asociación de lucha contra el cáncer: Con Ganas de Vivir. Comencé a correr un rato mas.


Eso me reanimó un rato mas. Pasamos juntos la marca de los 35 kms.


El dolor se incrementó aún mas y tuve que dejarla ir. Se me ocurrió por un momento quitarme la camiseta para que me dejara de rozar pero la verdad me dió mucha pena. Para la otra, espero que no haya una vez mas, lo voy a hacer.

Al llegar al metro insurgentes me encontré a un grupo de limpieza que estaba muy animado echandonos porras.


Mis respetos a ellos porque son los que levantan todo el mugrero de cosas que tiramos los corredores durante la carrera.

Nuevamente en Reforma, antes de dar vuelta en Avenida Juárez encontré un puesto que vendía Banderas por motivo de las fiestas patrias. Tenía un billete de $200 pesos para imprevistos. Me detuve y pregunté cuánto costaban. La mas grande me la quería vender en $350 pesos. No me alcanzaba. Le pregunté por la siguiente mas chica. - 250 varitos mi jefe -. Le respondí: - Te doy $200, es todo lo que traigo -. Aceptó con un - sale, va -.

Entré a Avenida Juárez orgulloso de llevar la bandera. La iba ondeando y encontré apoyo de la gente. Enfrente del Palacio de las Bellas Artes me encontré a mi esposa y cuñada. Ya no las esperaba ver sino hasta la meta.


Ya para ese momento llevaba mis dos pezones sangrantes pero ya me valían madres aunque me dolían mucho.



Llegué a la recta final ondeando la bandera y sintiéndome muy orgulloso. Los amigos de Runners+ tenian una porra muy grande y me hicieron favor de tomarme varias fotografías.


Entré a la meta sintiéndome una versión corredora de Juan Escutia.


La verdad es que si me emocioné mucho y le di gracias a Dios por haberme permitido terminar mi maratón #31 a pesar del dolor.


Depués de recibí mi medalla me encontré a mis amigos de Guatemala.

Subí a mi habitación para bañarme e irnos a comer. Me enteré que Eduardo había terminado su primer maratón y con un buen tiempo a pesar de lo que tuvo que esperarme. Me dio mucho gusto.


Cuando me cayó el agua caliente al cuerpo e hizo contacto.... ¡Ay wey! Estuvo peor al remedio que la enfermedad.


Al salir de ahi me fui a comer un rico pozole y mi premio máximo fue un pay de elote.



He tenido la oportunidad de correr maratones en varios lugares pero el Maratón de la Ciudad de México sigue teniendo un lugar especial. Nada se compara con correr en el lugar que lo vio a uno nacer y crecer. Recorrer las calles y ver a las personas que uno quiere, compartir las calles con la gente que es como uno me hace muy feliz. Mientras Dios me siga dando fuerzas para correr, regresaré.

Amén.

La Marmota

martes, octubre 09, 2012

2012 Maratón Internacional de la Ciudad de México - Parte 1


Estuve a punto de cancelar mi viaje para participar en esta carrera a pesar tener boletos de avión y hotel reservado. El motivo fue que en esos dias tenía una fuerte presión en mi trabajo. Afortunadamente decidí seguir adelante con los planes aunque eso significara que no podría llevar a cabo mi idea de tomarme una semana de vacaciones estando en México. En esta aventura me acompañaron mi esposa, Lucas y mi Frida. El viaje estuvo muy accidentado y ya escribí al respecto.


Llegué a México un poco mas de una semana antes del maratón para poderme acostumbrar un poco a la altura de la Ciudad de México. La semana previa a la carrera fue una particularmente de mucho trabajo y no pude ir a recoger mi número, así que mi esposa me ayudó. Afortunadamente llegó el fin de semana y pude hacer a un lado mi trabajo por unos dias.



El sábado nos fuimos al zócalo temprano para poder estacionarnos y registrarnos en el hotel. En esta ocasión no pude encontrar lugar en el Gran Hotel de la Ciudad de México, pero encontré lugar en el Best Western Majestic que también está en el zócalo. Gran sorpresa me llevé al encontrar que ese hotel no tiene estacionamiento. Llevamos el auto al Hotel de la Ciudad de México, pero como no estabamos hospedados ahi nos querían cobrar la tarifa por hora. ¡Nos iba a salir estacionar ahi por un día mas de $800 pesos! Que manchados.

Para hospedarnos nos acompañaron mi cuñada y mis sobrinos. Desafortunadamente no pudieron quedarse como el año pasado. Me dio mucha tristeza porque ya les había preparado sus camisetas para que fueran mi porra.


Una grata sorpresa fue que la habitación de hotel tenía balcones que daban al Zócalo y la avenida Madero. Me gusto mucho la vista a pesar que había una manifestación. Me preocupó que fueran a obstaculizar el desarrollo del maratón pero avisaron que lo respetarían a los corredores porque entendían del esfuerzo y preparación necesaria. ¡Vaya!.


De ahí nos fuimos a comer pasta con mis sobrinos al Italianis que está en la Alameda Central. La idea fue buscar un estacionamiento no cobraran por hora o al menos que no se mancharan con la tarifa. Ahi encontramos un estacionamiento enfrente de la alameda que cobraban $200 por 24 horas de estacionamiento.

Después de comer me acompañaron de regreso al hotel. Yo me quedé a descansar en lo que mi esposa y cuñada llevaban a mis sobrinos con su papá. Solo mi esposa y cuñada regresarían.


Mientras estaba esperando a que regresara mi esposa y cuñada, me contacté con mis nuevos amigos Guatemaltecos Pablo y Ceci que fueron a México para correr en al maratón. Ceci corrió el medio y Pablo el completo. Los invité a mi habitación para que se tomaran unas fotos con la hermosa vista. También llegaron dos de mis hermanos y mi cuñado. Me tocó ver cuando encendieron la iluminación del Zócalo con motivo de las fiestas patrias.



En la noche nos fuimos mi cuñados, esposa y yo a cenar al café Tacuba. Ya salimos tarde considerando que el otro dia iba a correr al maratón.


Llegamos de regreso al Zócalo y todavía había mucha gente y vendedores ambulantes que ya vendían cosas para el 15 de septiembre. También había una especie de concierto. ¡Vaya por Dios!


A eso de la media noche por fin se terminó el concierto. Pensé que por fin podría descansar. ¡Que iluso!. Comenzaron otros guitarrazos. ¡Ah chingao! ¿Y ahora?. Me tuve que fumar otro rato de Guitarrazos y Berridos a todo volumen. Al otro día me enteré que era el estupido Kalimba y su grupo haciendo pruebas de sonido. Tache para los organizadores que no les importó que había corredores que nos quedamos ahi para el maratón.


Los berridos de Kalimba terminaron después de las 3:30 AM y pude por fin dormir un rato aunque desperté a las 5 AM para comenzarme a preparar. ¿Así cómo?

Continuará....

La Marmota

miércoles, septiembre 12, 2012

2012 Rumbo al Maratón de Berlín



En dos semanas estaré volando a Alemania para participar en el maratón de Berlín. Por alguna razón aún no estoy muy entusiasmado. El trabajo ha estado muy pesado los últimos días y con mucho stress. No he podido correr los últimos dias. Aunque estoy en México no he podido ir a muchos lugares a divertirme. He estado encerrado trabajando prácticamente todos los días. Además, la verdad no me siento muy preparado para hacer un buen tiempo en Berlín como lo tenía planeado. Solo espero terminarlo.

Ojalá que ahora que regrese la próxima semana a mi casa en Dallas pueda relajarme y volver a agarrar mi rutina de ejercicio, aunque sea leve. La verdad ya me hace mucha falta.

Pues esperemos que el viaje a Berlín cuando menos sea divertido. Ya les estaré platicando.

La Marmota

Foto: Cortesía Florian Pennec - Flickr Creative Commons License

martes, septiembre 11, 2012

2012 Un dia como migrante


Soy un migrante. Llegué a los Estados Unidos con trabajo, visa y tuve la oportunidad de obtener la residencia y posteriormente la Ciudadania. En mi país vivía bien y tenía un buen trabajo.

A pesar que mi decisión de emigrar se debió a un hecho desafortunado, las cosas se fueron dando de manera natural.

Desafortunadamente, la inmigración no es tan afortunada para todas las personas. La mayoría de ellas tiene que pasar grandes problemas y peligros en su búsqueda de una vida mejor y de las oportunidad que en su país no encuentran.

Este fin de semana visité el Valle del Mezquital, en el Estado de Hidalgo, tierra del pueblo indígena Otomí. En ese lugar, cerca del poblado de Ixmiquilpan, se encuentra un peculiar parque propiedad y administrado por una comunidad de indígenas Otomíes. El lugar se llama Parque EcoAlberto.

El lugar tiene cabañas, lugares para acampar, tirolesas, albercas con aguas termales, lugares para practicar rapel, paseos en lancha, etc. Está enclavado en un lugar conocido como El Gran cañón y por ahí corre el río Tula. Vale mucho la pena conocerlo. El lugar está realmente muy cuidado, limpio y seguro. La gente es muy amable.

Cuando llegamos encontramos un folleto en donde ofrecían un "Paseo Nocturno" para vivir la experiencia de los migrantes que pasan la frontera de los Estados Unidos. Nos inscribimos.

Yo pensé que iba a ser algo muy light. El sitio de reunión es a 8 kms de las cabañas. En camionetas nos transladan a la parte de atrás de la iglesia del pueblo en donde nos están esperando los Guias que se presentan.

Muchos del pueblo participan, aproximadamente 70 personas, disfrazadas de polleros, agentes de la patrulla fronteriza, cholos, rancheros, narcotraficantes y burreros. También hay patrullas, camionetas en donde transportan a los migrantes, armas de utilería, etc.

Pasamos por muchas partes en plena oscuridad. No llevamos lámparas para no ser detectados. Nos resbalamos, golpeamos, espinamos. Se siente horrible caminar por un terreno desconocido sin ninguna iluminación con constante temor a lo que va a suceder mas adelante.

Al final hay una grata sorpresa en donde termina la travesía que comienza a las 9 PM y termina a las 12:30 AM. Hay tanta adrenalina que el tiempo se pasa sin pensar. Es ahí cuando el guía principal explica las razones por las cuales organizan esa "Caminata Nocturna". No es para entrenar a prospectos de migrantes. Muchos de los que participan vivieron esas experiencias y cuentan que lo que nosotros experimentamos en unas horas no es ni el 5% de lo que ellos pasaron arriesgando sus vidas.

Este simulacro y en general el parque les ha servido para crear fuentes de empleo que evita que al menos las personas de ese pueblo tengan que irse a los Estados Unidos.

Ojalá algún día tengan oportunidad de visitarlo. Vale mucho la pena.

La Marmota

miércoles, septiembre 05, 2012

Un debut inesperado


Pronto escribiré sobre mi experiencia en el XXX Maratón Internacional de la Ciudad de México, pero antes quiero escribir esta historia de mi sobrino.

El año pasado mi familia me esperó en Río Mixcoac enfrente del Charco de las Ranas para verme pasar durante mi recorrido del maratón. Mi sobrino, que en ese entonces tendría 9 años se arrancó pero solo lo dejé irse conmigo una cuadra porque me preocupó cómo se regresaría solo.

Mi sobrino el año pasado

Este año mi hermana me comentó que mi sobrino quería correr un poco mas. Le dije que estaría muy bien pero que era necesario que lo acompañara una persona adulta para que cuando se cansara se regresara con esa persona. Mi hermana me dijo que ella lo iba a acompañar. Ahí quedó el plan.

El punto en que me espera mi familia es justo la marca de los 30 KM. Faltan 12.145 kms para completar el maratón. Este año cuando llegué a ese punto encontré a mi familia menos a mi sobrino. Los saludé muy rápido y mi hermana me dijo "ya se fué con los Kenianos". No le presté atención a su comentario. Mas bien pensé que había tenido algún ensayo ya que es actor y no había podido verme. Fué en la tarde, ya que había terminado el maratón cuando me enteré lo que había pasado.

Resulta que su papá le dijo que él lo acompañaba a correr un rato para que no interfiriera con mi carrera y que yo tuviera que irme mas lento por esperarlo. Así que mi sobrino se despertó temprano y se vistió. Salió chancleando los tenis, sin abrocharselos, pero sin antes tomarse un vaso de leche porque su mamá, mi hermana, no lo iba a dejar salir sin desayunar. Serían las 8:30 AM

Al salir se dieron cuenta que en ese momento estaba pasando el grupo puntero con los Kenianos y el turibus con los periodistas. El papá de mi sobrino le dijo, - vamos a irnos lentos para ir calentan... -. Cuando se dió cuenta mi sobrino había salido disparado para alcanzar a los corredores. Su papá, que en realidad no corre, trató de alcanzarlo.

Según tengo entendido su papá pudo correr hasta llegando a Reforma. Serían 8 kms y le dijo. - Esperame tantito. Ahorita te alcanzo. Llega hasta la Diana Cazadora y ahi me esperas. No te muevas de ahí - Mi sobrino, que en todo ese tramo no se había detenido ni un instante, se siguió del punto en el que su papá le había dicho que lo esperara. Siguió corriendo y corriendo. Su emoción era grande porque la gente le gritaba ¡Vamos Chino tu puedes! ¡Vamos guero, mételes presión! Y le tomaban fotografías.



Me cuenta que llegó a un punto en donde vió unos arcos de colores. ¡Era la meta! Cruzó el arco negro. Se emocionó que la gente le echaba porras. Los reporteros le tomaron fotografías. Se enojó porque de último momentó trató de alcanzar a uno de los corredores. ¡Pensaba que si lo pasaba se ganaría los 150 mil pesos del premio! Ni siquiera inscrito estaba el chamaco.

Siguió caminando y le dieron su gatorade y bolsa de recuperación. Llegó a la zona de medallas y se formó en la de medio maratón. ¡Y se la dieron!.

Me cuenta que en ese momento se fué a la zona de brincolines y se hincó a ver. Yo creo que mas bien a descansar y pasó un señor que le dijo -Ya no quiero saber mas en mi vida de esto - y le regaló otra medalla de medio maratón.

La adrenalina era tal que todavia tuvo la osadia de subirse a los brincolines. Pasaron 15 minutos cuando regresó a la realidad y se acordó de su papá.

Estuvo yendo a la zona de sonido local para pedir que lo vocearan. Le pidió a varias personas prestado su celular para llamarles a sus papás hasta que por fin entró la llamada al teléfono de su papá y se reunieron en el asta bandera. Ninguna persona adulta le preguntó a mi sobrino, quién era, en dónde estaban sus papás. Ni siquiera en el sonido local.

Su papá llegó hecho una sopa, super cansado y todo adolorido.

Mi sobrino en realidad corrió medio-medio maratón, o un cuarto de maratón. Sin haber entrenado. Sin ropa adecuada y todavía su mamá quería ponerle sueter al salir. Además sintió la emoción de llegar a una meta a pesar del susto que le metió al papá. Ojalá esta experiencia le sirva para que cuando sea mas grande se anime y yo tenga la oportunidad de correr un maratón con mi sobrino.

¡Que chamaco!


La Marmota


Las desventuras de un viaje accidentado


Nuevamente me encuentro de regreso en la hermosa Ciudad de México. En esta ocasión vienen conmigo mi esposa y mis pequeñines Frida y Lucas.

El viernes por la mañana desperté tarde realmente, eran casi las 8 AM. Para no variar, mi esposa se había acostado tarde una noche antes de viajar arreglando quién sabe qué cantidad de cosas. No pude dormir muy bien.

Ese día trabajé normalmente desde mi casa. Tuve varias juntas. Mi esposa salió temprano a arreglar otras cosas que tenía pendientes. Me quedé solo con Lucas y Frida.

Eran mas o menos las 3 PM cuando por fin regresó mi esposa. Ya se me había pasado la hora del lunch. Me moría de hambre. Fuimos a comer. Como no teniamos mucho tiempo comimos cualquier cosa por ahí. No me gusto.

Regresando nos preparamos pasar sacar las maletas y meterlas en el auto. Activamos las alarmas de la casa y salimos corriendo al aeropuerto. Llegamos relativamente pronto. No encontramos nada de tráfico. Estacionamos temporalmente el auto dentro del aeropuerto en lo que nos registrabamos. Una gran ventaja es que como compramos los boletos con la tarjeta de Citi, nos dan un upgrade automático al "Priority Access".

No tuvimos que esperar y hicimos fila.  Llegué con el tipo de la aerolínea y le digo - Hola, viajamos a la Ciudad de México y traemos dos mascotas en cabina -. Nos contestó - Esperen un momento -. Y se refirió a una supervisora hablando en español - Oye, no se están permitiendo subir mascotas en la cabina a la Ciudad de México, verdad?" - ¿Qué? - Pensé. Mi esposa intervino en ese momento y le dijo que había confirmado que el embargo había sido del 1 de junio al 30 de junio y que ya había expirado. Volví a pensar - ¿Qué? ¿Cuál embargo? ¿Por qué nadie me había dicho nada de eso? Mi esposa sabía y ¿no me dijo nada? ¡mmmmta!.

El tipo de la aerolinea comenzó a verificar la información en su sistema. La leyó, validó con la supervisora y con otra persona para asegurarse que leían lo mismo. El resultado, comenzó a documentar a Lucas y Frida. ¡Que alivio!.

Salimos del aeropuerto en super friega para llevar el auto al estacionamiento remoto que es mas barato. Tan pronto nos estacionamos y ya estaba llegando el camioncito que nos iba a regresar a la terminal.

Llegando al aeropuerto no nos dió tiempo de nada. Sacamos a Lucas y Frida de sus maletitas de viaje para que "hicieran de las suyas" pero no se animaron. Pasamos por seguridad y nos hicieron una prueba para detectar explosivos pasandonos unas toallitas por las manos. En realidad no fué mucho el tiempo. Compramos una hamburguesa pequeña para esconder las pastillas que el Doctor Bone les manda a Lucas y Frida para que se atonten durante el vuelo.

Frida en su maletita de viaje

Les dimos su pastillita y al poco rato comenzamos a abordar.

Lucas listo para subir al avión

La verdad es una gran ventaja tener "Priority Access" y poder entrar al avión antes que todos los demás pasajeros. Sobretodo cuando traes a dos monstruos como Lucas y Frida.

El avión despegó sin problemas. Para ese momento Lucas ya estaba profundamente dormido. A Frida le cuesta mas trabajo que le haga efecto la pastilla. Se desespera un poco cuando el avión de comienza a elevar. Seguramente le duelen los oídos. Metí mi mano en la mochila, le di unos masajes en sus orejitas y se calmó. Me veía la pobre con los ojos todos vidriosos de lo dopada que estaba. Lucas ni sus luces.

Mas o menos después de la mitad de vuelo y con media botella de agua encima me dieron ganas de hacer una escala técnica. Cuando venía de regreso a mi asiento percibí un olor fétido en los asientos de atrás del avión. ¡Guácala! ¡Que asco!. Llegué a mi asiento y le digo a mi esposa. - No sabes lo espantoso que huele allá atrás - Asustada me dice: - Tal vez Lucas ya se hizo -. Le respondí - No, no puede ser. Está bien dormido -.

Llegamos a la Ciudad de México sin problemas. Lucas y Frida seguían con los efectos de la pastilla. Llegamos a la zona de migración no nos tardamos ni un minuto. Bajamos las escaleras antes de recoger las maletas hay una ventanilla de Sanidad Internacional en donde hay que registrar la entrada de los animales. Saludo y nos atiende una chica que nos pide los certificados médicos y el historial de vacunas. Se los entrego y me dice - No trae los certificados médicos? - Le respondí - Sí, esos son -. Se les queda viendo con cara de "No entiendo ni madres de inglés" y me dice - A ver, espéreme un momento - y se va con ellos otra ver a otra persona que estaba en el área de aduanas. Solo escuché a mi esposa que pensaba en voz alta - Que pensante -. Me enojé porque no estaba seguro si la había escuchado.

Precaución: Si estás comiendo algo o te dan ascos fácilmente deja de leer en este momento. Si es mayor tu morbo por terminar de leer esta historia sigue adelante.

En esa área está prohibido sacar a los animales de las maletitas. El olor fétido se incrementó y mi esposa se preocupó. Yo me fuí a recoger las maletas en lo que regresaba la persona y nos hacía los certificados de internación.

Cuando regresé mi esposa estaba sacando a Lucas de la maleta para revisarlo. ¡Oh no! ¡Se había hecho! Toda la maleta estaba batida por dentro. Lucas totalmente embarrado. Mi esposa se lo pegó al cuerpo y ¡Madres!. Para acabarla no había ningún solo baño cerca. Volvimos a meter al pobre Lucas en la maleta.

La señorita que nos atendió tal vez nos vió la cara que se apuró a hacer los certificados lo mas pronto que pudo.

Solo nos faltaba pasar la parte de la Aduana en donde tendríamos que pasar las maletas por los rayos X.

Salimos corriendo de la zona de maletas, entregamos nuestra forma de aduanas, la copia del certificado de internación y comencé a pasar a las maletas. Mi esposa sacó primero a Lucas y pasó su maletas. Se pasó del otro lado de la máquina de Rayos X y apretó el semáforo. Le tocó verde. Estaba pasando las maletas cuando levanto la vista. Veo a mi esposa cargando a Lucas por el arnés para no pegarselo nuevamente en la ropa. En cámara lenta solo veo como Lucas comienza a escurrir diarrea por todo el piso. ¡Casi me desmayo!. Le grito a mi esposa para que se de cuenta. Agarra la maleta y mete nuevamente a Lucas ahí. La pastilla le había aflojado el estómago al pobre Lucas.

Solo ví como la gente se comenzó a hacer a un lado y nos quedamos en medio. El olor se hizo insorportable. Me sentí en medio de un juicio de la Santa Inquisición.


Con la pena mi esposa limpió con unas toallitas mientras me hacía cargo de subir nuevamente las maletas al carrito. Nadie se atrevió a acercase a excepción de dos personas, una que quería saber si al lado de las maletitas de Lucas y Frida teníamos comida y otra que nos ayudó a tirar la bolsa con las toallitas sucias.

Tan pronto salimos a la zona de reunión mi esposa salió corriendo con Lucas al baño y ahí le puso una buena bañada en un lavamanos mientras Frida esperaba afuera toda dopada.

¡Que pinche viajecito!

La Marmota